Los metales pesados de los que habré de hablar, una vez vuelva y te abrace, una vez recupere el aliento (a la manera del nadador cuando sale del mar de la piscina) estaban por todas partes.
Entre su mortuoria estancia y la mía estaba ella (la cosmonauta) durmiendo siempre con los párpados abiertos (como ventanas en una casa abandonada)
Él duerme, sueña acaso, respiración profunda, estúpidos ronquidos. No está muerto, pero como si así fuese.
Corvo dolor de muelas................
Fdo.: H. P.
