Confesiones de otro payaso
Y hoy, si se pasan por la carnicería, verán que la infatigable cazadora de osos que es Cristina Fanjul le echó el lazo a Alberto R. Torices. Aunque en este caso más bien habría que hablar de osito de peluche. El titular fue un traspiés, me chivan. No se lo tengan en cuenta. Nosotros le daremos bien fuerte con el palo, de todas formas. En el alma. A ver si aprende.
Enlace a la carnicería, aquí. El autor, castigado hasta nuevo aviso, aquí debajo:






Mayo 23rd, 2009 at 13:42
Aunque sea un traspiés, esa frase tiene matices muy evocadores; por eso no la cambié